Pseudoescepticismo social:

Social Skepticism is a sponsored activist movement which functions as an integral part of the socially engineered mechanisms attempting to dominate human thought, health, welfare and education. This domination serving as means to an end, towards subjection of all mankind’s value to mandated totalitarian institutions. Institutions which avert legal exposure by abusing skepticism to serve their goals. Ends formulated by a social elite; however, which stand threatened by innate elements of mankind’s being and background.
Quote from the Ethical Skeptic.
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viernes, 20 de noviembre de 2015

Gluón sin leche experto en todo

Visitando sitios hezeptikos me encuentró con el de un Físico profesional. El nos habla de las bondades de la ciencia y el escepticismo mercantilizado, que es bueno porque todos los demás tienen sesgos menos él y su grupito. 

El físico se llama Julio Plaza y hace tiempo escribía en la llamada "Red Crítica" sobre los asuntos del llamado atentado del 11 de Septiembre. Lo que nunca dijeron los tres mosqueteros de ese sitio, es que tenemos otra página fake montadas en colaboración con Círculo Escéptico/ARP-SAPC. Según estos señores la versión "oficial" es la legítima y los terroristas de Al-Qaeda tienen una mera guerra santa contra los pobres ateístas (y eso que también soy ateo) hezeptikos que luchan por la democracia y evitar las magufadas malvadas. Evidentemente estos señores formularon las mágicas hipótesis de que lo del 11-S no era un autoatentado y que la guerra en Irak era legítima. 

En el momento en que RedCrítica apareció fue del 2008 al 2010 antes de que Hillary Clinton admitiera que habían financiado a grupos como el Daesh, Boko Haram o los "rebeldes" sirios. Los hezeptikos hacen hipótesis tan fantasiosas donde no explican realmente nada, aludian a que la lucha por los recursos no tenía nada que ver porque el petroleo era suficiente en Arabaia Saúdita, que la demolición del edificio no fue por una demolición controlada. Las fuentes de sus pesquisas son el Instituto Nacional de Estándares en los Estados Unidos y las versiones dadas por la revista Mecánica popular. 

Dado que "Red Crítica" carece de fuentes que permitan corroborar sus hipótesis fantasiosas, estos señores no se enteraron de que en 2010 ya se había dado una respuesta a su montaje en el blog Desmontando a los desmontadores (blog en inglés).

Al menos hay algunos hechos que "Red Crítica" no explica ni nada del edificio 7.


No fue demolido por un avión. El colapso del eficio 7 no se menciona en el reporte de la comisión del 9/11. Después de 10 años, uno de cada tres ciudadanos de Nueva York aún no cree la versión de que el edificio 7 fuera impactado por un avión... etcétera. 



jueves, 19 de noviembre de 2015

Dallas review: Pseudo escéptico

Hoy encontré un vídeo interesante que describe básicametne cómo se comportan los seudoescépticos.



martes, 17 de noviembre de 2015

La razón, las formas y los escépticos decepcionados.


Todos hemos escuchado aquella vieja frase Tienes razón, pero te pierden las formas” o lo que es peor: “Las formas que empleas, te han quitado la razón”. En cualquier aspecto de nuestra vida social lo ideal es actuar de manera equilibrada, exponiendo nuestros argumentos de una manera sólida y, al mismo tiempo, haciendo que dicha exposición resulte atractiva y respetuosa. Soy consciente de que este es un ideal nada fácil de llevar a la práctica. Sin embargo, conviene tener muy presente que en este mundo que acostumbramos a llamar del “misterio” abundan las personas que han fundado su creencia en determinadas anomalías de un modo absolutamente sincero, bien a partir de ciertas lecturas, bien a partir de experiencias personales, o bien a partir de sus propias investigaciones. No voy a entrar ahora a analizar si tales creencias están correctamente fundadas o no, si emplearon el método científico para establecerlas o se dejaron llevar por ilusiones y vaguedades. Lo importante es tener presente que, en torno a dichas creencias, a menudo hay una fuerte implicación emocional, hay mucho tiempo consagrado a su estudio, mucha dedicación y, también, mucho dinero desembolsado en viajes, libros, aparatos… Todo ello invertido sin perseguir ningún ánimo de lucro y movidos por la más grande de las curiosidades.

Cuando se despachan tales creencias y esfuerzos personales con ligereza. Cuando uno parodia, insulta y se carcajea de quienes defienden, repito, sincera y desinteresadamente, tales planteamientos, entonces ni se vence en el debate, ni se convence. Afloran los frentes y las trincheras y de la discrepancia razonada, serena y sensata se pasa a la bilis ciega que busca no solo la humillación del oponente sino silenciarlo y someterlo incondicionalmente. Pues bien, el empleo de estas formas extremas son una de las características que más se les ha reprochado al movimiento autodenominado “escéptico”. Unas formas de hacer y decir tan radicales que han provocado ciertas deserciones en las propias filas del citado movimiento.

Ya vimos en uno de nuestros primeros post cómo Marcello Truzzi, inspirador del CSICOP, lo abandonó apenas unos meses después de haber participado en su fundación. Truzzi enseguida comprobó que aquella institución estaba siguiendo unos derroteros que lejos de hacer una pedagogía del buen pensamiento crítico y zetético, prefería el camino de la burla y el cierre de las páginas de Skeptical Inquirer a todo aquél que no compartiera los prejuicios negacionistas de la institución. En aquella publicación no podían aparecer anomalías pendientes de solución con sus correspondientes debates académicos en torno a ellas, sino tan solo fenómenos pseudocientíficos ya “solucionados” o explicados. Se adoptaba así un tono paternalista y de denuncia que no buscaba el contraste de ideas entre partidarios y detractores de un asunto, sino la mera exposición unidireccional de ideas y estudios. ¿Se puede hacer pensamiento crítico cuando sólo se ofrece al lector una visión de las cosas? Las formas como decía al principio son importantes, y nadie es menos firme en sus convicciones por dejar hablar y escuchar a quien no piensa como uno mismo.

Paul Kurtz y el Día Internacional de la Blasfemia

Dentro del grupo de fundadores del CSICOP, además de Truzzi estaba Paul Kurtz, afamado profesor de filosofía de la Universidad de Búffalo y uno de los más vehementes adalides del movimiento escéptico internacional. Fue fundador y presidente del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP), del Consejo para el Humanismo Secular (CSH), del Center for Inquiry (CFI) y de la editorial Prometheus Books. También ha sido uno de los promotores del llamado Humanismo Secular, dentro del cual acuñó el término «eupraxofía» (La palabra proviene del griego buenas prácticas y sensatez) para referirse a una visión de las cosas, de la realidad y del hombre nada religiosa. 

Para Kurtz, los métodos más óptimos de conocimiento son la lógica, la observación y la ciencia, mientras que la fe, el misticismo o la revelación suponen un componente sobrenatural de la realidad que resulta falso y nos hace caer en la denominada “tentación trascendental”.

Podemos decir que el Humanismo Secular sería la manera filosófica que Kurt postuló para darle un contenido ético, metodológico y funcional al ateísmo clásico. No se trataba de negar a Dios sin más, sino de ofrecer un nuevo escepticismo y una nueva doctrina de vida desde la ciencia. De hecho, en palabras de Kurtz, su propuesta filosófica encierra “un enfoque doble: una perspectiva cósmica y un conjunto de ideales normativos por los cuales podemos vivir”.

Como vemos, Kurtz era un reformador y renovador del escepticismo. Se mostró muy beligerante con todas las pseudociencias, las religiones y las iglesias. No puede dudarse  su pleno compromiso con la causa y, sin embargo, el 19 de mayo de 2010, Paul Kurtz abandonó el Center for Inquiry (CfI), elComité para la Investigación Escéptica (CSI) y el Consejo para el Humanismo Secular (CSH) por diferencias abiertas con la nueva directiva de dicho conjunto de organizaciones.

¿Qué reprochaba a los nuevos rectores de estas instituciones? Su radicalismo a la hora de defender determinados planteamientos. En concreto, llamaba la atención sobre la celebración del día de la blasfemia (30 de septiembre) y sobre determinadas viñetas cómicas dirigidas al clero católico:

Aunque estoy de acuerdo en que es de vital importancia defender el derecho a blasfemar, me disgusta la decisión del año pasado del CfI de celebrar el Día de la Blasfemia. Del mismo modo, aunque me parece bien recurrir a viñetas, me preocupa que nos burlemos de nuestros conciudadanos en la plaza pública.


Paul Kurtz


El Día Internacional de la Blasfemia consiste en una jornada destinada a blasfemar públicamente. Literalmente cagarse en Dios. En palabras de Javier Armentia:

Decían que la blasfemia era el peor de los insultos, porque tocaba lo más sagrado. Pero sabemos que lo más sagrado son los derechos humanos y esos se los pasan por el culo constantemente quienes más anillos llevan y dicen estar en conexión con esos sujetos inmateriales, dioses y demás alturas -altezas- celestiales con las que, tras mística comunión, enlazan y así pueden interpretar sus designios, su Plan para todos los demás...

Cagarse en Dios, o en la Virgen o en Shiva y los cienmil inmateriales fantasmas, dioses mayores y menores que con diferentes nombres como Alá o Marduk, o tantos otros. Es difícil injuriar algo inexistente. Uno le puede llamar todas las veces que quiera hijodeputa a Peter Griffin, pero bien sabemos que ese padre de familia estadounidense es un ser imaginario. No sufre, ni se da por aludido. Así le pasa al Ratoncito Pérez, al Monstruoso Espagueti Volante, a Brahma y a sus putísimas madres igualmente imaginarias...

Puede que como ejercicio no sea nada tántrico, pero quizá como labor de ciudadanía sea conveniente hacerlo. Hoy especialmente, día mundial de la blasfemia, porque cagarse hoy en Alá significa gritar que aquí estamos por la libertad de expresión, y las demás libertades y derechos de todos los humanos...

En fin, el objetivo del Día de la Blasfemia es colocar todas las creencias religiosas al mismo nivel de libre discusión, crítica, investigación y opinión que cualquier otro tema de interés. Nada de impunidad que no se merece. Y es el día 30 de septiembre, y no otro, porque fue este día en el que se publicaron en aquel diario danés las caricaturas de Mahoma...

(Ah, aún están a tiempo: el Center for Inquiry ha organizado un concurso de blasfemias, otro de ensayos sobre la libertad de expresión y otro para humor gráfico, ya saben, una de las cosas que más les toca los cojones a los musulmanes o cristianos fundamentalistas)

La viñeta ganadora del concurso fue un dibujo de Alexander Matthews, en el que un obispo entra a una habitación donde hay diez monaguillos y el prelado dice: "¡Dios! Es como si todos con los que he dormido estuvieran aquí".






Como vemos, incluso para la radical sensibilidad de Kurtz, dichas organizaciones humanistas habrían traspasado una línea muy peligrosa que le incomodaba: transitar de la reflexión racional a la agitación emocional de la masa social. Y es que dicha agitación acostumbra a nutrirse de elementos irracionales que desmerecen el buen escepticismo.

Lo cierto es que una de las organizaciones, el CFI, respondió diciendo que no entendía por qué se escandalizaba y consideraba Kurtz irresponsable esa manera de hacer crítica, puesto que en la revista de la institución, durante el tiempo en que Paul Kurtz había sido director, él aprobó viñetas similares. E incluso ilustraba la réplica con alguna de ellas.




Un escéptico decepcionado español: José Luis Calvo Buey.

También se cuidan poco las formas en el movimiento escéptico español. Como hemos visto, Armentia se sumó incondicionalmente al Día de la Blasfemia y junto a él otros destacados miembros del círculo escéptico como Luis Alfonso Gámez.

Pues bien, precisamente en el blog de Gámez puede leerse entre sus primeros comentarios el siguiente escrito por José Luis Calvo:

Aplaudo la decisión del Sr. Kurtz. El escepticismo cae cada vez con más frecuencia en la astracanada, algo lógico cuando muchos escépticos hacen suya la frase mema de la carcajada y los silogismos. Hagan reír a cualquier precio y, al final, descubrirán que se han convertido en bufones.

¿Quién es José Luis Calvo? Pues uno de los historiadores de cabecera del movimiento escéptico español. Sus artículos incisivos proliferaron dentro del boletín de la ARP y de la revista El Escéptico. Un investigador creo que verdaderamente escéptico puesto que dirigía sus dardos críticos no solamente contra los autores típicos misterio, sino contra los trabajos realizados por los autodenominados escépticos españoles. Sirvan dos ejemplos de este posicionamiento ecuánime:

-          Los guardianes del Secreto, escrito por Lorenzo Fernández Bueno
-          La Sabana Santa ¡Vaya Timo!, escrito por Felix Ares de Blas.

Ambos son, a mi juicio, unos extraordinarios trabajos de crítica histórica en los que se revisan, documentan, evalúan y, en su caso, refutan las aseveraciones más gratuitas realizadas por dichos autores. Y lo hace José Luis Calvo deteniéndose página a página en cada uno de dichos libros. Hasta tal punto es así que su crítica de la muy mediocre y superflua obra de Félix Ares de Blas, creo que es el mejor trabajo crítico en español acerca del Santo Sudario de Turín. Mil veces mejor que la obra evaluada y, además, gratis. No se puede pedir más.



¿Qué opina José Luis Calvo Buey sobre el cariz que ha ido adoptando el escepticismo en España? Pues lo tenemos de primera mano en su blog personal que durante mucho tiempo mantuvo eliminado y que, recientemente, gracias a la insistencia de su buen amigo Luis Alfonso Gámez ha vuelto a mostrar todos sus contenidos. Si bien, asegura José Luis que no va a actualizar ni incrementarlo con nuevas aportaciones. En el blog nos dice lo siguiente:

He recuperado todos los artículos sin cambiar ni una letra, ni siquiera en los casos en que me equivoqué. He de advertirles que en el proceso se han perdido todas las ilustraciones y que los enlaces internos han dejado de funcionar. He eliminado la opción de comentarios porque, sencillamente, no deben esperar respuesta alguna a lo que Vds. quieran decir. Esta etapa de mi vida está pasada. En la actualidad me repugna hasta un punto que no sospechan todo lo relacionado con el escepticismo entendido como una corriente organizada (demasiados imbéciles para mi gusto) y no voy a perder ni un segundo más en estos temas, así que vuelvo a ocuparme de las cosas que realmente importan, una poesía, una novela, una mujer.

Una de las cuestiones que siempre me han sorprendido del escepticismo organizado (que paradójicamente, como en el viejo chiste de que iban a conceder el Nobel de Física a Franco por haber conseguido inmovilizar el Movimiento, si por algo se caracteriza es por su desorganización) es la facilidad de alguno de sus componentes para explicar el porqué cree la gente de forma simple. Sencillamente, para tan "elevados" pensadores, siempre detrás de la credulidad hay un consuelo para el creyente, una irracionalidad, una idiotez generalizada o un provecho económico. Todo ello muy sencillito y bien aderezado de insultos al contrario y, por tanto, más digno de un "Crónicas marcianas" (del televisivo, no de la novela homónima) que de un supuesto movimiento filosófico.
¿Cómo entiende José Luis Calvo la manera de afrontar escépticamente las cuestiones del “Misterio”? En los comentarios acerca de la dimisión de Paul Kurtz podemos acceder a un buen ramillete de interesantes y sensatos razonamientos.

Parsley dixit:
"Qué tienes en contra de los bufones? ¿O del humor?"
Nada cuando se trata de hacer reír. Todo cuando de lo que se trata (supuestamente) es de difundir el pensamiento crítico. Y sí, eso puede hacerse con humor pero éste no puede ser nunca un sustituto de la argumentación, sólo un complemento.

"La parodia suele ser la crítica más lúcida y la que es capaz de llegar a más gente. Será con sentido del humor como el escepticismo podrá calar hondo en la sociedad, no con mojigatería y soporíferos discursos moralizantes."
Pues nada. Fiche a Belén Esteban y que promocione el pensamiento crítico. Si lo que importa es llegar a la gente y no importa la incoherencia con el propio mensaje es lo mejor que puede hacer el escepticismo español ¿o no?

Lo que sí digo es que si los escépticos hacen suyas frases memas como aquélla de la carcajada y los silogismos, si aceptan que lo importante no son los argumentos sino el llegar a la gente sin importar cómo, acabarán convirtiendo el escepticismo en una charlotada. Y sí, también considero que los pasos para ello ya se están dando tanto en el escepticismo organizado internacional como en el español.

Que sí, que si el argumento viene acompañado de humor mejor que mejor pero que el humor no es el argumento ni, por supuesto, es más importante que éste. Si olvidamos algo tan elemental como eso la trivialización es imposible de evitar. Por cierto, cuando se habla de celebrar el día de la blasfemia ¿no hay intención de vejar, difamar u ofender? Pues entonces no hay blasfemia así que ya no entiendo nada. Vamos a celebrar el día de la blasfemia sin blasfemar ;-)

Para vender el mensaje con humor, primero tiene que existir un mensaje. Segundo, si el papel de envolver el regalo es más atractivo que el regalo, eso significa que el regalo es una pura mier...

Parafraseando las palabras del poema del Mío Cid, diría de José Luis Calvo Buey: “Qué buen vasallo sería, si tuviese buen señor”.

Resumiendo…

¿Hasta qué punto es buena pedagogía del pensamiento crítico gritar en la vía pública “me cago en Dios, Alá o Buda”? ¿De verdad es sensato pensar que si alguien grita “me cago en el comunismo” o “me cago en el liberalismo”, los comunistas se harán liberales y los liberales se harán comunistas?

Conviene tener presente que con tales soflamas se hiere a las personas, no a sus creencias. En la mayoría de las ocasiones las unas y las otras van unidas. A menudo, las personas son sus creencias y quien olvida esto ni es demasiado racional, ni aplica como se debe una adecuada pedagogía del buen escepticismo.

Por otro lado, si lo que se pretende con la blasfemia es molestar y herir a quienes viven profesionalmente y se lucran sosteniendo y divulgando tales creencias, de nuevo hay que tener presente que tras esos líderes mediáticos, clérigos, sacerdotes y monjes puede haber una masa social que les siga desde la emoción y la sinceridad. También dentro de esa élite habrá sinceros devotos y aprovechados como en cualquier orden de la vida, incluido el mundo académico. Dudo mucho que blasfemando se convenza a ninguno de nada. Al contrario, acabarán más enrocados en sus postulados religiosos y acríticos. Divulgar conocimiento y pensamiento crítico desde la ofensa no es ningún atajo. Más bien demuestra una falta de imaginación espeluznante, propia del fanatismo ideológico. 

Siempre creí que el objetivo esencial del escepticismo era enseñar a pensar, no profundizar en las mil y una maneras de proferir insultos

Los ciencinazis y los verdaderos magufos: una teoría sobre la insensatez humana.

Por Esteban Hernández. Aparecido originalmente en ElConfidencial

Los panfletistas de la ciencia, que son muy activos en redes y en los medios, se distinguen por atacar ferozmente a quienes no están de acuerdo con ellos. Su integrismo está destruyendo el conocimiento
En su número de septiembre de 2015, 'The Atlantic' publicó un artículo en el que analizaba el aumento de estudios científicos cuyos datos presentaban irregularidades, a partir de la retractación que la prestigiosa revista 'Science' hubo de realizar sobre una investigación que había recogido en su volumen de mayo. En el texto se señalaba cómo en 2012 un investigador de la compañía biotecnológica Amgen intentó reproducir 53 estudios clave sobre el cáncer pero sólo pudo replicar 6, además de citar algunos casos más deinvestigaciones con cifras manipuladas.
Esas prácticas se han convertido en frecuentes, señalaba el autor, debido a la gran competencia entre los científicos por los puestos de trabajo académicos y por la financiación de sus investigaciones, así como a la cultura de “publicar o morir” en la que están inmersos. Y como las revistas científicas son mucho más propensas a recoger las investigaciones que arrojan resultados positivos (aquellas que apoyan una tesis en lugar de refutarla), los investigadores cocinaban los datos para conseguir esa clase de conclusiones.
Si se trabaja en periodismo, o simplemente si se es un lector habitual de la prensa, se está muy habituado a estas experiencias dudosas. Es fácil que un estudio afirme que la leche (o cualquier otra cosa) es muy mala para la salud, que tres meses después se publique otro que diga que en realidad es excelente para algo, que otro a los seis meses concluya que la leche es lo mejor del mundo y que nueve meses más tarde se nos asegure que es la causa de alguna enfermedad terrible. Esa es la ciencia hoy, tejida por un conjunto de intereses, perspectivas teóricas, posiciones académicas ynecesidades de financiación que hacen difícil orientarse entre sus avances.
Quizá lograr un avance sea cuestión de prueba y error, pero entonces no vendas lo que aún no has cazado como si fuera la gran revolución de la humanidad
La tecnología no está mejor. Las noticias que surgen de Silicon Valley son un cúmulo de expectativas superlativas dirigidas a hacernos creer que están encontrando soluciones para todo y que en pocos años habrán remediado por completo los grandes problemas de la humanidad, actitud que Evgeny Morozov ha denunciado utilizando la precisa y acertada expresión“solucionismo tecnológico” (su estupendo libro saldrá en un mes en España, vía Katz/Clave intelectual). En resumen, buena parte del mundo tecnológico se dedica a vender ilusiones que les son muy rentables a la hora de captar fondos, y luego, cuando sus fantásticos inventos no se concretan, nos dicen que fracasar es necesario y que equivocarse muchas veces es el mejor camino. Quizá sí, y lograr un avance sea cuestión de prueba y error, pero entonces no te dediques a vender lo que aún no has cazado y más como si fuera la revolución última que lo cambiará todo. Esa prudencia lógica del “cuando lo tengas, hablamos”, es ignorada por sus apologistas, que jalean las promesas que llegan desde la tecnología como si se tratase de la venida de Jesucristo a la Tierra.

"O piensas como yo o eres un imbécil"

Pero de esto no se habla. Los panfletistas de la ciencia, que son muy activos en redes y en los medios, no sólo creen a pies juntillas lo que se publica en revistas como 'Nature' o 'Science', o los estudios que salen de las universidades más prestigiosas, o los que están financiados por las empresas con más recursos, algo a lo que tienen todo el derecho, sino que se distinguen por atacar a quienes no están de acuerdo con ellos como si fueran seres inferiores a los que es preciso castigar para que salgan de su pobre estado de naturaleza.
Lo tienen bastante fácil: escogen una diana en la que todo el mundo está de acuerdo, fabrican un marco y van encuadrando en él y poniendo a su altura todo aquello que les disgusta. Dicen combatir las pseudociencias, esto es, las abducciones extraterrestes, la telepatía, los curanderos que sanan imponiendo las manos y ese tipo de cosas, y sitúan en ese nivel toda clase de crítica a la ciencia. Si alguien cuestiona la validez de los estudios que defienden, bien porque sean poco rigurosos conforme a los parámetros que deberían medirlos, bien porque sus conclusiones son demasiado endebles, bien porque quienes los han sufragado son gente interesada en obtener resultados determinados o bien porque sus investigadores saben que van a obtener muchos más fondos si fuerzan los resultados, se convierte inmediatamente en alguien perverso que ataca a los fundamentos mismos de la ciencia.


Actúan como sacerdotes que van rastreando el pecado y castigando la maldad humana, ahora expresada en forma de credulidad e ignorancia


Cualquiera que no diga amén a lo que ellos piensan se convierte por arte de magia en un magufo, en un ser irracional y estúpido que cree en los horóscopos, las constelaciones y la ouija. Pero esto lo hemos visto antes: en el terreno político ha sido la táctica más común en los últimos quince años, y me saturan tanto estas banalidades que hasta he escrito un libro sobre semejante falta de cordura. Se titula 'Nosotros o el caos', y en su título queda bien reflejada esta mentalidad. Su argumento es: “O piensas como te digo o eres un imbécil que va a sumir nuestro mundo en la catástrofe”. En política ha sido el centro de muchos discursos (“si no piensas lo mismo que yo, aunque sólo te separes un centímetro, es porque eres un radical o un insensato que nos va a llevar a la ruina absoluta”) y en economía, para qué hablar.

Fanáticos de la única verdad

No, no se trata de las ideas que defienden, sino de cómo lo hacen. No aceptan críticas, no aceptan refutaciones intelectuales, no aceptan que se difundan otras posturas, porque ellos poseen la verdad. Actúan como sacerdotes que van rastreando el pecado y castigando la maldad humana, ahora expresada en forma de credulidad e ignorancia. Si dices que sólo cuando lo veas creerás en que vamos a vivir hasta los 150 años, como dicen los tecnócratas tecnológicos,  o que Uber no es más que un sistema para desregular y concentrar en pocas manos una actividad descentralizada y sometida a controles, es porque eres un retrógrado paleto que se niega a aceptar los cambios.
Si dices que muchos estudios están construidos a partir de determinados intereses que pervierten sus resultados, eres un irresponsable que prefieres que a tu hijo le cure de apendicitis un sanador de manos antes que un cirujano. Si eres un periodista y te haces eco de estudios que no les gustan (creas tú o no en ellos, porque eres un periodista y lo que haces es simplemente contar lo que pasa) te conviertes en un seguidor de la quiromancia. Esto es peculiar, porque te atacan personalmente en lugar de refutar las tesis: lo lógico sería que discutieran con quienes realizan las afirmaciones que les disgustan, pero prefieren insultar a quien tienen a mano. Y no se te ocurra publicar una entrevista con algún científico que denuncie errores de las farmacéuticas, o que presente un estudio que defienda la homeopatía (yo no la utilizo, vaya por delante, pero los alemanes sí), o que defienda la comida ecológica, porque entonces ya caes en el peor de los crímenes. Y así sucesivamente… Es cierto que las posturas que defienden a muerte suelen ser las mismas que las promovidas por las empresas con más recursos, pero no creo que esto tenga mucho que ver, porque ellos son fanáticos de la verdad, el dinero les da igual.
Reducir la realidad sólo a los aspectos que se pueden medir es la mejor manera de hacer pseudociencia
Pero quizá sea peor lo que ocurre en el terreno de las ciencias sociales, donde se está alcanzando un grado de irracionalidad sorprendente, fruto de esaestupidez funcional, por citar la expresión de Spicer y Alvesson, que está inundando los campos del conocimiento. La economía, la sociología, la política e incluso la psicología se han convertido en entornos donde todo es reducido a números. Lo cuantitativo ya no es un arma válida más para entender la realidad social, sino la verdad total, de modo que nada puede ser dicho si no es reducido a una serie de fórmulas, gráficos y porcentajes. Esa actitud, que algunos académicos han denominado cuantofrenia, está pervirtiendo tanto la realidad para que pueda encajar en su modelo que acaba construyendo inútilesteorías mágicas. Veo tantos artículos que están construidos desde esta perspectiva que me asalta la sospecha de si no se están convirtiendo en aquello que dicen odiar, de si no son más que nuevos magufos. Porque reducir la realidad social sólo a las variables que se pueden medir y tomar uno de los instrumentos por el fin en sí mismo son las mejores maneras de hacer pseudociencia.
Decía Stanislav Andreski en su 'Las ciencias sociales como forma de brujería', que las advertencias contra la charlatanería (que en el mundo contemporáneo es numérica) no iban a servir de mucho porque siempre existirían “esclavos de la rutina que preferirían morir antes que pensar, buscavidas mercenarios, dóciles empleados educacionales acostumbrados a juzgar las ideas según la posición de sus proponentes y delicadas almas errabundas que suspiran por nuevos gurúes”. Es probable que sea cierto: la creencia en que se posee la verdad es un arma psicológicamente muy seductora como para abandonarla. En fin, que como terminaba Andreski su prólogo, “en todo caso, conviene no desesperar”. 

De la mentira al fraude: el caso de Isidoro Martínez Velez

por zetetic1500

Contexto
La presente discusión ha sido motivada después de intentos de difamación de parte del Sr. Isidoro, a modo de ejemplo me ha acusado de “acoso” en su página de Facebook pese a que mis comentarios fueron meramente cuestionamientos soportados con referencias científicas, el susodicho en lugar de razonar con argumentos primero borró mis comentarios y posteriormente se hizo la victima:





El contexto:
Isidoro Martínez Velez ha escrito comentarios que presenta como la verdad objetiva, su artículo “La gripe: con homeopatia no hacemos nada”, escrito en un blog sostenido por Círculo Escéptico y el Aula de Divulgación de Murcia, es un intento de refutar todas las pruebas de la homeopatía para el tratamiento de la influenza. En dicho artículo el señor Isidoro lo presenta como auto publicidad y prueba científica, ya en twitter en un “tuit” quiere dar a entender que su artículo demuestra que toda la homeopatía es ineficaz para toda enfermedad (pese a que solo se enfoca en la influenza):



Fuente de twitter: Tweet



En lo que sigue se discutirán las afirmaciones de Isidoro, al final podrán ver las referencias que he consultado y leído. Las citas de Isidoro siempre aparecerán en comillas, mientras que las citas de fuentes académicas, si fuera el caso, se muestran sin comillas.


Análisis del texto de QMPH

#1. Isidoro se pregunta “¿Qué aportan pseudociencias como lahomeopatía a la gripe?” Y sostiene que ninguna, para apoyar su punto pone una cita parcial del NCCIH (Centro de Salud Nacional de Medicinas Complementarias e Integrativas) que reza: <<No existen pruebas concluyentes de que alguna terapia de medicina complementaria y alternativa sea útil para combatir la gripe>>. Aunque la parte que omite es la siguiente donde leemos <<algunos estudios sugieren posibilidades para ciertos tratamientos, pero las pruebas son muy limitadas y se requieren más estudios antes de que puedan recomendarse como inocuos y útiles para prevenir o tratar la gripe. La investigación en áreas de la medicina complementaria y alternativa que puedan ser de importancia para combatir la gripe se lleva a cabo de forma permanente>>

Es fácil notar que si la opinión de NCCIH es admitir la existencia de pruebas limitadas y no concluyentes en cuanto cantidad de estudios realizados o por resultados ambiguos. Entendamos una cosa, no es lo mismo decir que no hay ninguna prueba (como afirma Isidoro) a decir que existen pruebas limitadas. Sucede que Isidoro es capaz de transformar conclusiones tentativas en nulas, sin ninguna razón válida de por medio.

#2. Si alguien afirma haber revisado u evaluado un estudio científico es porque lo ha leído, ha sacado conclusiones a partir de una cuidadosa reflexión y opcionalmente consultado especialistas en la materia. En el caso tratado, Isidoro afirma que “no existe ningún estudio científico que apoyen el uso de la homeopatía para la gripe”, para esto él buscó en la librería nacional del congreso de estados unidos (Pubmed) con los descriptores “homeopathy+ incluenza”, dice obtener 37 resultados que ha revisado y agrega:

Como la cantidad no importa, hemos revisado las 37 entradas con estos resultados: 3 referencias no evaluadas por no poder acceder a datos completos. Una es la elaboración de un “nosode” (premisa falsa, ya que no hay evidencias de su existencia), otra es una revisión que manifiesta la ausencia de evidencias concluyentes y otra directamente se titula “No efficacy of homeopathy against influenza”. Otras 6 entradas no estaban relacionadas con el tema tratado y tampoco se han evaluado

Lo primero que debemos notar aquí es lo siguiente: de los 37 resultados que ha obtenido, 3 no los ha podido evaluar al no tener acceso, ¿entonces por qué afirma que ha evaluado las 37 referencias? Dado que en el artículo Isidoro no específica cuáles son las referencias, unos días más tarde lo hizo en un comentario:

3 no evaluadas por falta de información:-A homeopathic nosode for influenza-like syndromes.-A critical overview of homeopathy.-No efficacy of homeopathy against influenza.

Dice que la primera referencia es de un nosode que no existe, en realidad se refiere al Oscillococcinum, un medicamento isopático fabricado por la multinacional francesa Boiron, el cual se prepara a partir de los reservorios del virus de la gripe del pato de baviera, dicho medicamento no necesita un diagnóstico individualizado[1]. La segunda referencia es una revisión crítica de la homeopatía realizada por Jonas et al en el año 2003[2] y sobre la influenza estos autores menciona los resultados de la primera revisión de este producto, la cual se publicó en el año 2000 en la Base de Datos Cochrante. Lamentablemente tampoco he consultado la tercera referencia así que omito cualquier comentario.




Imagen tomada de Jonas et. al.[2]


Entonces nos quedan 34 referencias de las cuales Isidoro rechaza 6 bajo la idea de que para él no están relacionadas con su búsqueda:


Problems that patients feel are appropriate to discuss with their GPs.
Research project–air pollution program.
[Medical men and autocrats: the mystery of Nicholas I’s death]
[The flu epidemic after World War I and homeopathy–an international comparison]
Use of complementary and alternative medicine in children with recurrent acute otitis media
in Italy.
Investigation of cytokine expression in human leukocyte cultures with two immunemodulatory
homeopathic preparations.”



Como Isidoro no las evaluá, me permito comentar que la referencia Investigation of cytokine expression in human leukocyte cultures with two immune-modulatory homeopathic preparations sí tiene que relación con la influenza, se trata de un estudio in vitro donde se compara el efecto de dos complejos homeopáticos (Flu Terminator y Phase 6) en la modulación inmunológica, en el caso de Flu Terminator específicamente para el tratamiento
de la influenza[3].

#3. Ahora nos quedan 28 referencias de las cuales Isidoro dice que 7 estudios son encuestas pero los rechaza debido a que son “herramienta habitual de propaganda de pseudociencias como la homeopatía) sobre usos, automedicación… No sirven como evidencia científica (ni de ninguna clase)”. Quizá el señor Isidoro no se percatado que las encuestas se utilizan desde hace muchas décadas en ciencias como la psicología, la sociología, la medicina, etcétera, y que son procesadas con la estadística matemática para testar hipótesis de trabajo, como el hecho de que en medicina convencional se realizan estudios sobre consumo y automedicación e incluso sobre el nivel de calidad de vida usando encuestas entre otras aplicaciones en la medicina.

#4. Restan 21 referencias. Isidoro dice que encontró 8 revisiones sistemáticas (según su comentario):
8 Revisiones:
Systematic reviews of complementary therapies – an annotated bibliography.
Part 3: homeopathy.
Homeopathy: what does the “best” evidence tell us?
A randomized trial in the prevention of influenza-like syndromes by homeopathic
management.
The research evidence base for homeopathy: a fresh assessment of the literature.
Preventing influenza: an overview of systematic reviews.
Oscillococcinum for influenza treatment.
Advances in homeopathy and immunology: a review of clinical research.
Homeopathic Oscillococcinum(®) for preventing and treating influenza and

influenza-like illness (aparece varias veces por los problemas que tuvo)”

De su comentario he marcado en rojo las que son revisiones sistemáticas, en color café las revisiones generales no sistemáticas, en color verde una seudorevisión sistemática que incumple la norma del manual Cochrane al tener un solo autor como firmante, y en color rojo las que son estudios clínicos.
Como se puede apreciar unicamente 5 son revisiones sistemáticas y no 8. Mientras tanto prosigamos. A continuación comentaré las revisiones sistemáticas. Isidoro afirma que 5 revisiones sistemáticas “son contundentes sobre la ausencia de evidencias Incluso una desmonta específicamente el Oscillococcinum® de Boiron”. Pero esto está lejos de ser cierto, ya que en realidad se trata de una revisión sistemática y un metaanálisis publicado en 2013 acerca del medicamento comercial e isopático Oscillococcinum, primero que nada esa revisión no “desmonta” ese producto, las conclusiones de los autores son que no hay pruebas de que Oscillococcinum prevenga la influenza aunque sí existen pruebas clínicas de que reduce la duración de los síntomas gripales frente a una píldora placebo, esta conclusión es la misma que otra revisión anterior y no es una opinión sino lo que muestran los datos:





Tomada de Mathie et al[4]. Nota: La imagen ha sido editada para mostrar únicamente los gráficos de bosque.

¿Por qué esa revisión es cautelosa en no afirmar “contundentemente” la eficacia de ese producto? Muy sencillo, según los propios autores su conclusión limitada es debido a que la mayoría de los estudios revisados son de baja calidad, aunque esto no implica que no existan estudios de buena calidad, al respecto el estudio de Papp y colaboradores sobre el Oscillococcinum[5] es considerado de alta calidad y con bajo riesgo de sesgo[3] esta calificación es consistente tomando en consideración otros metaanálisis[6]. En resumen Oscilloccocinum reporta una diferencia estadísticamente significativa mayor que el efecto placebo.[7]


#5. Quedan 4 revisiones de las que Isidoro afirma que:

En las otras tres: una es rechazada por el propio sector homeopático (por escaso valor estadístico), otra es un despropósito basado en los “ensayos Casanova”, tres despropósitos de los años 80. Y el tercero no contiene aval de ninguna clase. Otras 4 son directamente propaganda., como un “nuevo kit médico homeopático

Aquí tenemos algo muy interesante, dado que la revisión presuntamente rechazada es sobre el Oscillococcinum se trata de una versión anterior publicada en 2006 en la Colaboración Cochrane[8], esta revisión no fue rechaza por ningún sector homeopático, pues “Withdrawn” no significa “rechazada” sino que ha sido retirada porque durante varios años no habían sido actualizados los datos u análisis, y eso es una norma para toda revisión publicada en Cochrane. Esta revisión prácticamente tiene conclusiones muy parecidas a su versión más actual, debido a que hasta el 2012 no se habían publicado más estudios clínicos desde el año 2005.
Pero lo que sigue es aun mas grave, recordemos que Isidoro afirma que encontró inicialmente 8 revisiones sistemáticas pero ya hemos dado cuenta que solo encontró 5. He demostrado que él no ha leído ninguno de estos trabajos o las rechaza distorsionando las conclusiones. Explicado de forma sencilla se muestra el razonamiento de Isidoro:



Pero aún falta más, Isidoro confunde un estudio clínico (A randomized trial in the prevention of influenza-like syndromes by homeopathic management, artículo publicado en 1995 en la Revue d ´Epidemiologie et de Santé Publique) con una revisión sistemática. También se equivoca cuando menciona los estudios “Cassanova”, pues no son tres, sino dos estudios clínicos el primero realizado en 1984 y el segundo en 1988.
En tanto a las cuatro revisiones sistemáticas restantes sobre la influenza, una no es exactamente una revisión sistemática sino una revisión de revisiones sistemáticas que tan solo se enfoca en el Oscillococcinum.
Aunque una revisión general de la homeopatía indica que el Oscillococcinum tiene pruebas prometedoras[10], otra revisión de este mismo producto concluye que basados en tres estudios clínicos a doble ciego y comparados con placebo concluye, debe ser considerado con cierto nivel de eficacia demostrada[11]. Otra revisión general considera que ese producto es uno de los medicamentos que muestra pruebas de eficacia aceptables[12]:




Tomado de Bellavitte et al.[12] Nota: El cuadro ha sido marcado en azul para indicar los estudios sobre Oscillococcinum

#6. Y en esta sección falta comentar la referencia Homeopathy: what does the “best” evidence tell us?[13], la cual recordemos que Isidoro llama “propaganda”. Desde mi punto de vista es en lo único que ha sido atinado aunque no se dio cuenta que esa revisión firmada por E. Ernst concluye que la homeopatía no es más que un placebo, para desgracia de todos los falsos escépticos incumple una norma elemental, que toda revisión que se diga sistemática debe tener al menos dos autores, esto por supuesto no lo digo yo sino el manual Cochrane:
<<It is essential that Cochrane reviews be undertaken by more than one person. This ensures that tasks such as selection of studies for eligibility and data extraction can be performed by at least two people independently, increasing the likelihood that errors are detected. If more than one team expresses an interest in undertaking a review on the same topic, it is likely that a CRG will encourage them to work together.>>[14]


#7.Aún nos quedan 13 referencias, de las cuales según Isidoro:

Hay 3 artículos evaluables, pero…: uno es sobre un producto no homeopático de Heel, otro no establece relación causa-efecto (aunque la defiende en sus, por tanto, erradas conclusiones) y el que podría acercarse a dar algo de evidencia no es doble ciego y tiene una importante aleatoriedad asociada: seguimos sin evidencias.


A parte de que no tiene sentido decir que los estudios tienen una “aleatoriedad asociada”, Isidoro fabrica más conclusiones sin haber leído los estudios que pretende criticar. Heel es otro laboratorio homeopático pero de origen alemán, hasta aquí queda claro. Lo que no se entiende es cuáles fueron los criterios de inclusión para evaluar las referencias No los menciona, tan solo en un comentario dice que los 3 artículos son estos:

3 evaluados:
In vitro evaluation of the antiviral effects of the homeopathic preparation Gripp-Heel on selected respiratory viruses.
H3N2 homeopathic influenza virus solution modifies cellular and biochemical aspects of MDCK and J774G8 cell lines.

A controlled evaluation of a homoeopathic preparation in the treatment of influenza-like syndromes.”

El Gripp-Heel es evidentemente de la empresa Heel, aunque no basta con apuntar el dedo y decir que las conclusiones del estudio son “erradas”, hay que argumentar cuáles son esos posibles errores. El estudio fue realizado in vitro y publicado en la revista canadiense de fisiología y farmacología[15], así que si según Isidoro ese estudio fue evaluado por él ¿qué es lo que ha evaluado? Es notorio que no ha evaluado nada, se limita a descalificar sin decir qué, cómo o cuándo. En tanto a las otras referencias la segunda es también un estudio in vitro realizado en la Universidad Federal de Rïo de Janeiror, Brazil, en el que se demuestra que otro medicamento isopático (Influenzinum RC) afecta ciertas propiedades de determinadas cepas celulares[16]. La tercera referencia es un estudio clínico doble ciego publicado en la revista británica de farmacología en 1989[17], es un estudio sobre el Oscillococcinum comparado frente a placebo. Dado que este estudio ha sido evaluado en el metaanálisis ya comentado, considero que no tiene caso repetir lo mismo.

#8. Nos quedan 10 referencias de las que Isidoro dice:

Mención especial para las últimas 6 referencias, que son 3 en realidad: uno propone cómodiseñar estudios “ad hoc” sobre homeopatía en gripe (otro clásico pseudocientífico), el segundo comprueba cómo los compuestos en bajas diluciones de un producto de Heel son responsables de su (por otro lado escasa) efectividad. Tampoco se trata de homeopatía. Y el premio de honor es para “Homoeopathic Oscillococcinum for preventing and treating influenza and influenza-like syndromes”. Tras intentar colar ese mal estudio sobre Oscillococcinum® varias veces, finalmente una revisión Cochrane lo acabó rechazando (“ withdrawn“).

La primera referencia es un ensayo metodológico que hace algunas sugerencias para realizar un ensayo clínico de buena calidad para el caso de la influenza, pues mientras considera que los estudios “Casanova” no son de buena calidad (puntuación Jadad = 2) admiten que otro estudio es de alta calidad (puntuación Jadad = 5), de ahí que lo llamativo es que los autores menciona lo siguiente: <<Overall, the flu studies suggest a positive effect of relatively small size for one specific homeopathic remedy in a group of both flu sufferers and those with influenza-like illnesses, both necessitating much larger trials for confirmation and raising the question of what exactly is being tested>>.[18]

La segunda referencia es sobre otro medicamento de Heel, recordemos que Isidoro admite que este estudio “comprueba” algo pero lo rechaza bajo la suposición de que “cómo los compuestos en bajas diluciones de un producto de Heel son responsables de su (por otro lado escasa) efectividad. Tampoco se trata de homeopatía.”, Esto puede rápidamente ser desechado, ya que las normas de la farmacopea homeopática alemana indica que las bajas potencias también se consideran homeopatía siempre y cuando cumplan determinados requisitos[19]. Mientras tanto con la tercera referencia[8] Isidoro se confunde nuevamente puesto que ya la ha mencionado, ¿por qué repetirla? En realidad confunde la revisión publicada en el 2006 con su actualización publicada en 2012 y cuya última actualización ha sido a Enero del 2015.

#9. Al final nos quedarían 7 referencias, lamentablemente Isidoro se olvida por completo de estas y pasa a concluir lo siguiente:

Ante la manifiesta ausencia de evidencias (en un espectáculo anticientífico que no verán en el “Libro Blanco de la Homeopatía” o los “powerpoint” de D. Segio Abanades) resulta incomprensible, por tanto, que fabricantes como Boiron reclamen para sus productos propiedades como que “aceleran” la curación o que pueden aumentar nuestra resistencia ante la gripe. Y más aún que haya profesionales de la medicina que recomienden estos productos sin efectividad probada (ni remota) saltándose, como sabemos, su Código Deontológico.

Cabria preguntarte ¿con qué fundamentos afirma categóricamente que no hay pruebas de la homeopatía (en realidad se enfoco a la isopatía) para tratar la gripe? Algo no cuadra. Sucede que en realidad Isidoro fabricó pruebas en contra . Recordemos que él al principio aseguró haber evaluado 37 referencias, pero al final admite que solo ha visto 3 referencias de las que ninguna leyó, si acaso el resumen de algún artículo. Ahora mostraré el comentario integro de Isidoro de lo que dice haber encontrado en PubMed:

Todas aparecían con la búsqueda “homeopathy+influenza” en la fecha de la redacción del artículo. Si falta una referencia podéis pedirla sin problema, aquí no hablamos por hablar (ni huele raro nada, claro) Un saludo:
3 evaluados:
In vitro evaluation of the antiviral effects of the homeopathic preparation Gripp-Heel on selected respiratory viruses.
H3N2 homeopathic influenza virus solution modifies cellular and biochemical aspects of MDCK and J774G8 cell lines.
A controlled evaluation of a homoeopathic preparation in the treatment of influenza-like syndromes.
3 no evaluadas por falta de información:
A homeopathic nosode for influenza-like syndromes.
A critical overview of homeopathy.
No efficacy of homeopathy against influenza.
8 Revisiones:
Systematic reviews of complementary therapies – an annotated bibliography. Part 3: homeopathy.
Homeopathy: what does the “best” evidence tell us?
A randomized trial in the prevention of influenza-like syndromes by homeopathic
management.
The research evidence base for homeopathy: a fresh assessment of the literature.
Preventing influenza: an overview of systematic reviews.
Oscillococcinum for influenza treatment.
Advances in homeopathy and immunology: a review of clinical research.
Homeopathic Oscillococcinum(®) for preventing and treating influenza and influenza-like illness (aparece varias veces por los problemas que tuvo)
7 Encuestas:
Effectiveness of homeopathic medicine associated with allopathic medicine in the outpatient management of influenza-like illnesses or ear, nose, and throat disorders by pharmacists.
Management of influenza-like illness by homeopathic and allopathic general practitioners in France during the 2009-2010 influenza season.
Factors associated with vaccination for hepatitis B, pertussis, seasonal and pandemic influenza among French general practitioners: a 2010 survey.
Association between complementary and alternative medicine use, preventive care practices, and use of conventional medical services among adults with diabetes.
Utilization of services of homeopathic practitioners among patients in Karachi, Pakistan.
[Self medication by the adolescent]
Homeopathic treatment of patients with influenza-like illness during the 2009 A/H1N1 influenza pandemic in India.
4 de propaganda:
The homeopathic treatment of influenza.
Influenza and influenzosis.
Homeopathic treatment of influenza.
[A new homeopathic medicine kit].
6 No relacionados con el tema:
Problems that patients feel are appropriate to discuss with their GPs.
Research project–air pollution program.
[Medical men and autocrats: the mystery of Nicholas I’s death]
[The flu epidemic after World War I and homeopathy–an international comparison]
Use of complementary and alternative medicine in children with recurrent acute otitis media in Italy.

Investigation of cytokine expression in human leukocyte cultures with two immunemodulatory homeopathic preparations.”

Se supone que Isidoro “evaluó” 37 referencias aunque al final admitió que solo “evaluó” 3. Lo extraño es que si hacemos una operación matemática del número de referencias que ha encontrado (en la cita de arriba) obtenemos lo siguiente:

3 evaluados + 3 no evaluados + 8 revisiones sistemática + 7 encuestas + 6 no relacionados = 27

Suponiendo que Isidoro se hubiera equivocado ya he mencionado que se le olvidó mencionar 7 estudios de las 37 que se supone ha evaluado, pero si entonces eran en realidad 27 referencias las que había encontrado tenemos que los números no encajan: en los puntos anteriores he mencionado que cuando quedaban 13 referencias tendríamos 3 y ni aún así, porque Isidoro después menciona 6 referencias, así que tendríamos 3 referencias más.

En conclusión:
En este artícul se demuestra que Isidoro no evaluó ningún estudio. En el texto original dice que ha “evaluado” 37 artículos, pero al final adeuda 7 que ya no menciona, así que en realidad “evalua” 30 artículos. En su comentario afirma que son 27 artículos, pero 37 no es igual a 30, ni estos dos son igual a 27 a menos que queramos torturar los números. Se puede concluir que Isidoro Martínez Velez ha hecho trampa, no hay ninguna duda de que no leyó ni uno solo de los artículos que dice haber evaluado, se contradice constantemente, no es capaz de discriminar una revisión sistemática de un estudio clínico controlado, y para peor califica de propaganda una seudorevisión sistemática que afirma que la homeopatía no es superior al placebo. 
Al final, dice que unas revisiones concluyen “contundemente” que la homeopatía no funciona, pero cuando se revisan se muestran conclusiones limitadas o en general favorables. Por lo tanto los pocos estudios que ha encontrado Isidoro son sobre medicamentos isopáticos, de ahí que su conclusión condenatoria a la homeopatía (en general) para trata la influenza no solo sea ficticia, sino que excesivamente limitada. 
Finalmente, es imperativo mencionar que el blog de Isidoro recibió un premio Bitácoras 2014 en la categoría de Acción Social, según el cual fue evaluado por expertos, ninguno de los cuales es científico en ciencias de la salud. Con el presente escrito se sugiere que dicho premio sea retirado.

Referencias bibliográficas
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[8] Vickers A, Smith C. OSCILLOCOCCINUM homeopático para la prevención y tratamiento de la influenza y de los síndromes parecidos a la influenza. Cochrane Database Systematic Reviews. 2006 [Withdrawn].

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[13] Ernst E. Homeopathy: what does the "best" evidence tell us? Med J Aust. 2010; 192(8):
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[14] Jiggins JPT y Green S (eds). Cochrane handbook for systematic reviews of interventions. 2011. UK: John Wiley & Sons.

[15] Glatthaar-Saalmüller B. In vitro evaluation of the antiviral effects of the homeopathic preparation Gripp-Heel on selected respiratory viruses. Canadian Journal of Physiology and Pharmacology. 2007; 85(11): 1084-90.

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[18] Kirkby R y Herscu P. Homeopathic trial design in influenza treatment. Homeopathy. 2010; 99: 69-75.

[19] Jütte R y Riley D. A review of the use and role of low potencies in homeopathy. Complementary Therapies in Medicine. 2005; 13: 291-6.