Pseudoescepticismo social:

Social Skepticism is a sponsored activist movement which functions as an integral part of the socially engineered mechanisms attempting to dominate human thought, health, welfare and education. This domination serving as means to an end, towards subjection of all mankind’s value to mandated totalitarian institutions. Institutions which avert legal exposure by abusing skepticism to serve their goals. Ends formulated by a social elite; however, which stand threatened by innate elements of mankind’s being and background.
Quote from the Ethical Skeptic.
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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Crítica a Carlos Chordá

2014. Originalmente publicado en el blog homeopatiayseudoescepticismo.wordpress.com.

Por zetetic

Introducción

El libro de divulgación Ciencia para Nicolás, editado por la editorial Laetoli, y escrito por el biólogo y Dr. en ciencias Carlos Chordá, tiene nueve capítulos. Los primeros siete se dedican a introducir al lector en algunas nociones básicas de la física, la química, la matemática y la evolución; mientras que en el penúltimo capítulo puntualiza que el escepticismo es necesario para evitar que seamos estafados o engañados por ideas que se hacen pasar como ciencias pero que, según Chordá, son falsas ciencias y pone ejemplos como la astrología, la radiestecia, la criptozoología, la piramidología, el creacionismo, la teoría de los biorritmos, la percepción extrasensorial, el psicoanálisis, la magnetoterapía, la homeopatía, etc. La explicación de la difusión de estas ideas, nos dice su autor, es en parte la incultura científica y el papel que los medios de comunicación tienen en la propagación de este tipo de ideas. El último capítulo es la conclusión del libro donde remarca la importancia del escepticismo como actitud necesaria en la ciencia y la importancia de maravillarse por todos los avances científicos disponibles como lo que están por venir.
Basta mencionar que el libro está claramente influenciado por las obras de divulgación científica como El cerebro de Brocca y El mundo y sus demonios, del finado astrofísico Carl Edward Sagan. El libro de Chordá puede ser considerado una síntesis de las ideas de las obras de Sagan, y una extensión de las mismas a temas como la Homeopatía, tema que Sagan no abordó en ninguno de sus escritos. Sin lugar a dudas, el libro es sencillo, ameno y bien escrito. Sin embargo, hay capítulos donde los argumentos simplemente no se sostienen, vale la pena mencionar que la obra no diferencia entre el escepticismo entendido como una actitud fundamental en las ciencias y sus diferentes corrientes filosóficas del escepticismo, así el llamado “escepticismo científico” es una de estas, que en términos sencillos, es una corriente filosófica de pensamiento reciente que ha sido inaugurada con el nacimiento del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP), y que posteriormente cambiaría su nombre a Comité para la Investigación Escéptica (CSI), corriente influenciada por el neo positivismo lógico de Mario Bunge, Paul Kurtz, John Rayden Maddox, Carl Sagan, Marcello Truzzi (quien posteriormente abandonaría la organización al denunciar la corrupción), entre otros. CSI fue fundamentalmente promovida mediáticamente por Carl Sagan y James Randi.
Primero que nada es necesario saber que Chordá en la página 167 dice que la seudociencia es aquella que no utiliza el método científico, que no demuestra lo que afirma, que omite las pruebas contrarias, que hace uso de conceptos tomados de otras ciencias pero mal empleados, que no explica sus afirmaciones mediante conocimientos anteriores (basados en conocimientos científicos demostrados) y que usa el principio de autoridad. Para justificarlo dice que son varias las fuentes que ha utilizado, aunque no las menciona o las cita. Esto de inmediato nos dice la posición del autor: “la homeopatía es una seudociencia” porque cumple tales puntos.

Análisis

Mi objetivo es analizar críticamente la sección Homeopatía, el agua que todo lo cura, que viene incluido en el capítulo ocho: Incultura científica, simplemente incultura. Vayamos por partes, ya en el primer párrafo se nos dice lo siguiente:
`He elegido como ejemplo la homeopatía, para, utilizando la lógica, demostrarte por qué es una pseudociencia. Y la he elegido, fundamentalmente, por dos razones. La primera es que la mayoría de la gente ni siquiera sospecha que se trata de una pseudociencia. Eso es debido a que los "médicos" homeópatas parecen otros especialistas de medicina más y los vemos en las placas de los portales junto a los dentistas o los ginecólogos. Por cierto, he dudado en poner las comillas a la palabra médico ya que muchos homeópatas son licenciados en medicina, aunque cuando actúan como homeópatas no lo hacen como médicos. Además, en todas las farmacias venden remedios homeopáticos y así lo anuncian en sus escaparates. Todo ello dota a la homeopatía de una gran respetabilidad.´

`En general, cuando converso sobre estos temas muchos se sorprenden o incluso protestan cuando incluyo la radiestesia, la telepatía o el psicoanálisis entre las pseudociencias, lo que no suele suceder con, por ejemplo, la astrología. Esto lleva a la segunda razón: si has leído todo el libro hasta aquí, tienes los conocimientos necesarios para entender la argumentación que desmonta la homeopatía. Todos los datos y afirmaciones que voy a citar los he obtenido de los libros escritos por homeópatas y webs de organizaciones de homeopatía y laboratorios de remedios homeopáticos´

En toda lectura Chordá insiste en que va a demostrar que la homeopatía es una falsa ciencia, aunque el autor no cumple su promesa, demostración que nunca llega. La segunda razón es más interesante y es que para Chordá lo que "desmonta" a la homeopatía es la parte de las diluciones homeopáticas. Pero antes de abordarlo comienza con una crítica hacia el fundador de la homeopatía, Samuel Hahnemann, de quien dice:
`Comencemos por el maestro —así le consideran— Samuel Hahnemann. Influido por la escuela de Viena, donde en la misma época, a caballo entre los siglos XVIII y XIX, surgieron el psicoanálisis y la teoría de los biorritmos, inventó lo que consideró una nueva técnica médica a la que llamaron homeopatía. Hahnemann había comprobado que algunas sustancias extraídas de la naturaleza eran capaces de reproducir los síntomas de distintas enfermedades cuando se administraban a personas sanas. Pero lo que verdaderamente le llamó la atención es que algunas sustancias eran capaces de curar precisamente la misma enfermedad cuyos síntomas imitaba. Así fue con el caso de la quina y el paludismo, lo que investigó en su propio cuerpo. A partir de estas observaciones concluyó que similia similibus curantur, lo que significa en latín que la enfermedad es curada por lo similar.´

Aunque en realidad Hahnemann no inventó la homeopatía tan solo la sistematizó. Ya médicos de muchos años antes habían adoptado algunas de sus postulados sólo que no habían generado una teoría. Hahnemann sólo le dio un giro revolucionario a la homeopatía con el inicio de una aproximación experimental y teórica. Su principio teórico no se fundamenta a partir de una sola experiencia, más bien fue gracias a varios años de estudio y experimentaciones con familiares, amigos y voluntarios que pudo experimentar con otras sustancias tóxicas y no meramente con una sola experiencia[1]. La crítica central es con la manera de preparar los medicamentos homeopatícos, es decir, las llamadas disoluciones en serie que Hahnemann empleaba. Chordá lo expone:
`... en la mayoría de los casos las sustancias utilizadas tenían efecto tóxico, lo que le condujo a diluirlas cada vez más, llegando a lo que se conoce como dosis infinitesimal. Hoy en día los productos homeopáticos se siguen preparando en dosis infinitesimales. Esto consiste en macerar o diluir la sustancia en cuestión en alcohol o en agua, con lo que se obtiene la tintura madre. Posteriormente se mezcla y se agita —se dinamiza, en el lenguaje de los homeópatas— 1cm^3 de la tintura madre con 9 cm^3 de agua destilada, con lo que se obtiene una disolución primera decimal o 1 DH. Se repite el proceso con 1 cm^3 de la sustancia a la 1 DH y 9 cm^3 de agua destilada y se obtiene la disolución segunda decimal o 2 DH, y así sucesivamente, hasta que la sustancia inicial queda extremadamente diluida.
El sistema de dilución decimal es usado por la escuela alemana, mientras que la escuela francesa, más extendida debido a que los principales fabricantes de remedios homeopáticos son de esta nacionalidad, utiliza el de la dilución centesimal. Esta consiste en diluir en cada paso 1 cm 3 con 99 cm 3 de agua destilada. En este caso se habla de 1 CH, 2 CH, etc. Cuando la sustancia es insoluble en agua se pulveriza y se mezcla, según las proporciones indicadas, con productos inocuos como la sacarosa.´
`Los homeópatas afirman que la homeopatía está completamente desprovista de toxicidad, de dosis o de pauta de administración. Si nos equivocamos de remedio, de dosis o de pauta de administración, aseguran, no existe ningún riesgo de causar daño al paciente ... Pues bien, tienen razón; la homeopatía no tiene toxicidad porque realmente no funciona. Sus remedios no tienen ni propiedades curativas ni efectos secundarios. Veamos por qué... Una de las diluciones habituales de Natrum muriaticum [...sal de mesa...] es 30CH... Preparar la disolución 1 CH supone mezclar 1 cm^3 de la tintura madre con 99 cm^3 de agua. Lo que tomamos de la tintura madre es un volumen cien veces menos que el inicial, por lo que contiene la centésima parte de moléculas, que son las que hay en la disolución 1CH. En definitiva, en ésta hay 4 x 10^21 moléculas. Cada disolución sucesiva tiene cien veces menos moléculas que la anterior: la 2 CH tendra 4 x 10^19, la 3 CH 4 x 10^17, y así sucesivamente. 
Siguiendo el razonamiento, la disolución 10 CH será agua con 4.000 moléculas de sal, la 11 CH tendrá 40 moléculas y la 12 CH... 4 x 10^-1, o lo que es lo mismo, 0.4 moléculas. Pero no hay moléculas fraccionarias... 
Los cálculos nos indican que Natrum muriaticum a la 30 CH no tiene ni rastro de Natrum miruaticum´

Un claro equivoco es presentar una parte de la historia y omitir otra, pues mientras Chordá menciona las disoluciones 1DH, 2DH, 1Ch y 2CH, y reconoce que "en definitiva" aún existen a ese grado moléculas de principio activo, más adelante se le olvidan y pasa a concluir de manera casi mágica que la homeopatía es solo agua. La trampa es suponer que la homeopatía son solo diluciones por encima de una 30CH. Con esto es más fácil ridiculizar la homeopatía y presentar al público una versión distorsionada de la misma. También crítica a Hahnemann por no conocer en aquel entonces la teoría atómico molecular y la constante de Avogadro (aún cuando éste mismo no conoció la constante que lleva su nombre), pero para reforzar su ataque al creer erróneamente que la homeopatía solo son las diluciones que no contienen teóricamente nada de principio activo piensa que,
`... no se puede tener un pie en la parte material humana, objeto de la ciencia, y otro en el espíritu, algo ajeno por completo a la medición y falsación que exige la ciencia y desde luego no es asunto de la medicina. Eso es trampa.´

Pero Chordá se olvida de dos cosas, que la medicina no es cosa de solo medir porque se trata con seres humanos que no siempre están sujetos a la mera medición[2], y que aún las disoluciones homeopáticas que teóricamente no tienen principio “activo” han sido estudiados sus efectos en diversos experimentos, desde cultivos celulares, animales de laboratorio, etc [3][4]. Esto refuta el dogma de que no se puede falsar. Pero tampoco con esto Chordá se convencería, pues para él las disoluciones como una 30CH “contradicen la lógica”:
`Otros homeópatas aseguran que el agua tiene "memoria" y recuerda qué sustancias han estado disueltas en ella. Claro que si eso fuera así el agua de lluvia lo curaría absolutamente todo, ya que los océanos, origen de las nubes, atesoran en disolución cualquier sustancia imaginable´

Lo anterior es una falacia, pongamos un ejemplo: Sabemos que un Pen Drive (USB) tiene memoria para almacenar datos según cierta orientación magnética de sus dominios, pero no por eso pensamos que los circuitos de los que está hecho el aparato memoricen el plástico de la carcasa o   cualquier superficie con la cual estén en contacto, por ejemplo al ponerlo en una mesa o agarrarlo. El razonamiento de Chordá, sugiere esto, un razonamiento defectuoso. Entonces, nadie dice que el que el agua tenga memoria implique que ésta tiene que recordar todas las sustancias con las que ha estado disueltas, es muy claro que no hablamos de disoluciones en serie en los océanos. Hablando de disoluciones homeopáticas se sabe que pese al pesimismo de sus críticos, la memoria del agua es un fenómeno real, independientemente de las opiniones que puedan tener sus críticos las pruebas existen[5]. Pero tampoco esto convencerá a Chordá:
`siempre que en laboratorios independientes se han hecho estudios doble ciego sobre la eficacia de cualquier producto homeopático, se acaba encontrando que no tienen un efecto superior al placebo, por lo que se concluye que no son otra cosa que simples placebos. Lo que, teniendo en cuenta su composición, no resulta muy sorprendente´

Así, la trampa está servida. Primero se mutila una parte de la realidad ignorando todo el rango de diluciones homeopáticas con “principio activo” para quedarse con la parte que teóricamente no los tiene, y de ahí, dar el salto "lógico" para concluir que, como no tienen principio activo no pueden tener efecto. Pero como la explicación de la memoria del agua le parece a Chordá algo imposible entonces concluye diciendo que todos los ensayos clínicos "independientes" de la homeopatía demuestran que no sirve para nada. Algo demasiado sospechoso al no aportar ni una referencia, pues según los datos la mayor parte de esos estudios indican un efecto sobre el placebo aún con sus limitaciones metodológicas inherentes [6][7]. Si todos los estudios demostraban que “no tiene efecto superior al placebo”, ¿por qué entonces dice que no se pueden falsar?
Finalmente, descartar los resultados favorables de los ensayos  clínicos o de cualquier otro experimento a favor de la homeopatía bajo el supuesto de que contradicen nuestros  conocimientos científicos, es hacer dogmatismo y no tener un criterio científico [8].
Referencias
[1] Almuina A, Paneque M. Homeopatía. Revista Cubana de Medicina General Integral, 1997.
[2] Cutica I, Mc Vie G, Pravettoni G. Personalised medicine: The cognitive side or patient. European Journal of Internal Medicine2014; 25: 685-88.
[3] Bonamin L, Waisse S. Biology and sign theory: homepathy emerging as a biosemiotic. Journal of Medicine and Person, 2014.
[4] Johnson T, Heather B. Where does homeopathy fit in pharmacy practice? American Journal of Pharmaceutical Education, 2007; 71.
[5] Lovyshev V. Water is a sensor to weak forces including electromagnetic fields of low intensity. Electromagnetic Biology and Medicine, 2005; 24: 449–461.
[6] Rutten L, Mathie R, Manchanda R. Making sense of prior probabilities in research. Trends in Molecular Medicine, 2014; 20: 599-600.
[7] Wassenhoeven M. Scientific framework of homeopathy: Evidence-based Homeopathy. IJHR, 2006; 7: 72-92.
[8] Mattes J. Scientabilität - eine Antwort auf Homöopathie?. ZEFQ, 2014; 108: 229-32.



viernes, 29 de julio de 2016

America Valenzuela, la otra pseudoperiodista.

Ya os he contado casos de pseudoescépticos que engañan, amenazan y unos pocos hacen devoción al terrorismo, todo mezclado en una espiral de charlatanería digna de contar para futuras generaciones. Otros, más en el mundo del espectáculo, gustan del sensacionlismo barato encubierto de "divulgación científica". Antes ya he analizado y desmontando al principal embacuador y principal pseudoperiodista e historiador, Luis Alfonso Gámez. Pero tiene su parte femenina y aluma, la química y pseudoperiodista America Valenzuela. Ésta es más popular que el primero, según Google Trends.



Valenzuela trabaja para RTVE España como "periodista científica" y es columnista de la revista Quo. Lo primero que extraña es que Gámez constantemente la menciona como una fuente fiable y veraz promovida en la sección Ciencia al cubo. Otra de sus mentoras es la matemática Clara Grima, que en otra parte hablaremos más del asunto. 

La rumoróloga que califica a otros de timo
En varias notas de prensa, Valenzuela es presentada como autoridad.


En la web Madriz,  se le ve expresando su magnífica prosa educativa (modo sarcástico, of course):

"Es fundamental para entender cómo funciona el mundo que nos rodea, para saber qué pasa contigo, cómo influyen los avances en tu vida cotidiana o tu salud. Y para defenderte de timos y falsas creencias como la homeopatía, el reiki o las flores de Bach. ...Hay gente muy flipada que puede terminar teniendo problemas, como aquellos que no siguen tratamientos para sus dolencias porque están tomando homeopatía. Eso es un peligro. El tema de la homeopatía pone de relieve la falta de dedicación de algunos médicos con los pacientes, el tomarse su tiempo para escucharles, investigar un poco sobre su vida personal… Un trato más cercano que va desapareciendo y que es necesario, sobre todo en grandes centros de salud"



"Por ejemplo la homeopatía es un timo a voces. No es más que placebo y solo funciona unos meses. Ahí hay una especie de limbo legal. No tiene que pasar los controles que pasan los medicamentos, no tienen que demostrar eficacia y se creó una figura legal para amparar este tipo de producto y que pudiera venderse en las farmacias. Mucha gente piensa que si se venden en las farmacias servirá y a lo mejor estás pagando una pasta por comerte azúcar o beber agua, por no hablar de los que mueren porque dejan su mediación. Yo por ejemplo he hecho dos suicidios homeopáticos. En uno me tomé 40 sedantes homeopáticos. Lo hicimos delante del Instituto Homeopático que está en Alonso Martínez y ahí toda la mañana tomando “pastis” y nada."

En infolibre se explaya argumentando que suicidarse con una tacada de "somníferos" homeopáticos es prueba de que la homeopatía no funciona porque no la sedaron al punto de caer desmayada, lo cual es tan tonto como creer que una tacada de homeopáticos hechos de arsénico ultradiluido deberían causar la muerte. Simplemente absurdo. Otra cosa que no puede pasar desapercibida es el truco de decir que la homeopatía sólo se basa en productos "delirantes":

"Los supuestos elementos curativos de estos productos son delirantes. Podéis tomar pastillas de luz de Saturno, polución, boa constrictor, Tyranosaurus rex, plumas de canario, agujero negro, canto de delfín, caspa humana, muro de Berlín o emanaciones de un televisor. La lista de componentes fantásticos es interminable"

Como os he mostrado, la base de todos los pseudoescépticos es tomar como ejemplo a un fabricante británico Helios Pharmacy, el único que vende ese tipo de remedios.  El otro, el canto de delfín aparece ofertado por una empresa que dice vender "frecuencias" del remedio. No entraré por ahora a indagar qué base tienen esos remedios porque no aparecen citados en los libros oficiales de la homeopatía como en los documentos del Consejo Central Europeo de HomeopatíaMe parece muy obtuso pensar que usar plantas, minerales o algunos animales sean "delirantes". Sobre el tema de si funciona, he mostrado que su mentor, Gámez, no es el más indicado para debatir sobre el tema por sus faltas a la ética y su pobre reputación en temas científicos. 


Pseudohistoria a la carta
Otra de los apuntes que he realizado es sobre la constante marca de falsa historicidad que los pseudoescépticos suelen hacer. Veamos a la propia Valenzuela:


"La homeopatía la inventó el alemán Samuel Hahnemann a principios del siglo XIX. De acuerdo con su teoría lo similar cura lo similar y por lo tanto se pueden eliminar síntomas usando cantidades diminutas de sustancias que producen un efecto parecido al que se quiere frenar. Según esta creencia, la potencia de la sustancia aumenta cuanto más diluida esté y agitándola con vigor. Su supuesto poder curativo llegará al enfermo a través de la memoria del agua. Y esto ni más ni menos es lo que venden las empresas que fabrican homeopatía: agua. O lactosa, azúcar y algún otro excipiente en el caso de que se presente el producto en forma de pastillas."

Como mostré la semana pasada todos los pseudoescépticos dicen, rezan y juran que la toda la homeopatía es "nada de nada". Pese a sus licenciaturas y doctorados, cuando los tienen, sufren de una fuerte disonancia cognoscitiva. Dicen que si un remedio contiene algo es que no es homeopático, es fitoterápico, o si lo tienen hacen el ridículo como hizo Gámez diciendo que miligramos son "nada de nada". 

Si no lo buscó, es que no está demostrado.
Si el circo de Valenzuela no le ha sido suficiente, se vive del cuento contando sus propia historia personal con base a lo dicho por Gámez. La similitud entre los discursos de ambos no debe dejarse de lado:

"Para que toméis perspectiva, una de las diluciones más utilizadas es la que los homeópatas llaman 30CH, que sería una esfera de agua de un diámetro de 150 millones de kilómetros (es decir, la distancia entre la Tierra y el Sol) con una molécula de alguna sustancia disuelta en ella. ¿Es o no es agua? Que ese agua se acuerde de algo y si lo hace, que sea de una molécula en concreto entre todos los compuestos con los que ha entrado en contacto es un supuesto aún por demostrar."

La estupidización de las ciencias consiste en usar el manual Gameziano, hacer que las cosas parezcan ridículas y cuando se hace el ridículo disimular que nada pasó.  Esta tontería de que hacer una 30CH requiere una esfera del diámetro de 150 millones de kilómetros sólo sería posible si no se hiciera una dilución en serie. Como no es el caso, resulta absurdo. 

Con relación al tema de la memoria del agua, hay un creciente numero de investigaciones realizadas siguiendo el "método científico". Algunos pseudoescépticos saben que existen pero callan y buscan que los propios investigadores no estén enterados de lo que pasa. 

Fearmonger profesional
Otra de las cosas básicas de los pseudoescépticos es que difunden miedo aunque digan combatirlo. Valenzuela pone:

"Lo que sí está demostrado es que el único efecto de la homeopatía es el placebo. Es decir, mejora el cuadro de síntomas por sugestión. Pero el efecto placebo es un espejismo. No cura. Solo logra que el enfermo se encuentre un poco mejor durante unos meses si la dolencia no es grave. Si es severa, como un cáncer, es fácil que muera por ausencia de un tratamiento efectivo."

¿Cuál es la evidencia? Hace unos meses el Consejo de Investigación Médica Nacional de Australia, publicó un informe donde concluye que la evidencia de que la homeopatía sea eficaz en condiciones de tratamiento y casos agudos es de baja calidad. La organización no dice que no exista evidencia, dice que es muy limitada. Pero los fearmongers profesionales buscaron distorsionar todo por el poderoso caballero Don dinero. 

Pero no todo es culpa de Valenzuela. Un análisis en el que se explica con lujo de detalle cómo es que el comité del gobierno australiano buscó dejar de lado las investigaciones que cumplían la calidad suficiente para ser consideradas evidencias de alta calidad. Una periodista responsable debe tener en cuenta buena cantidad de puntos de vista y no sesgar los resultados, algo que no cumple Valenzuela. 

No me gusta la competencia
Otra de las obsesiones de los pseudoescépticos es quitar y prohibir la homeopatía a como de lugar, sin importar los medios para lograr los fines. En este caso vemos a Valenzuela repetir lo siguiente: 

"La homeopatía vive en un limbo legal que solo favorece a la industria."
...

Hasta que el tiempo ponga a los timadores en su lugar, los farmacéuticos deberían advertir a los clientes de que los productos homeopáticos no tienen ninguna capacidad curativa. Los hay, con ética, que renuncian a venderlos para no contribuir más a esta ridícula farsa. Bravo por ellos."

Yo no puedo afirmar que toda la homeopatía sea cierta o cure, pero de ahí a decir que toda es una "farsa ridícula" o que los profesionales de la salud que la recetan sean "timadores" es muy, muy exagerado. Es suficiente con señalar que todo el discurso calcado lo sacó de su otro mentor, el abogado Fernando Frías Sánchez, una persona desatacada por su incompetencia en entender la legislación de la homeopatía y los fundamentos de ésta o por ser un cómplice de la calumnia y obtener jugosos dividendos por tener el control de la secta ARP-SAPC, que en un momento tuvo que relativamente "dividir". Creo necesario reproducir el siguiente párrafo de una web donde lo denuncian:

El supuesto abogado Fernando Frias, presidente del Círculo Escéptico, intenta emular los pingues beneficios económicos que su colega de ARP obtiene de los programas de TV, y poco después de la fundación del Circulo Escéptico le veíamos en su primera intervención televisiva. Lamentablemente, y según nos han confesado los responsables del programa  TNT, que Fernando Frias consideró el más adecuado para su presentación en sociedad,  el presidente del Círculo Escéptico no tenía las tablas del “artista Javier Armentia” y no se le abonaron los 500 euros, que cobraron los otros críticos de Belmez, tema central del programa, que si asistieron a plató. Frias tuvo que contentarse con grabar una tediosa y aburrida declaración en su propio despacho, que finalmente fue desechada, casi íntegramente, porque, según los responsables de TNT “su aburrido discurso no aportaba absolutamente nada propio”. Y encima querría cobrar… Por amortizar los gastos de enviar un cámara y un redactor a la comunidad valenciana, finalmente Tele5 emitió un fragmento (ver foto) del monólogo de Frias, que esta vez no consiguió ni el dinero, ni la propaganda para el CE que buscaba. Sin embargo continuará intentándolo, y pronto veremos a los miembros del nuevo grupo “pseudoescéptico”, segir los lucrativos pasos de Armentia y Ares de Blas. Ser “escéptico” ya es una profesión con futuro. 

Vamoh a conspirar
La nueva moda entre los pseudoescépticos es viajar a otros países y ver como se encuentra la homeopatía y otros sistemas terapéuticos. Nadie creería que Valenzuela es otra mercenaria encubierta. Reciente su viaje a México, donde para los que no sabéis la homeopatía está mucho más fuerte que en España, la mercenaria es mandada para "hacer entrevistas" a ver que puede sacar. ¿Cómo se quedarían las autoridades de ese país si se enteran de que los llama "timadores" y "asesinos" o de que es socia de una secta que se caracteriza por la calumnia profesional y el fraude? 




Añada usted que Valenzuela tiene otra tendencia muy común entre los pseudoescépticos, que es la defensa de que todos los animales, sin excepción, deben estar encerrados en zoológicos. Páginas varias existen, pero para no aburrir pongo el ejemplo de un pseudoescéptico el cual defiende que los animales no deben estar ya en la naturaleza, que para no sufrir más el mágico zoológico siempre garantiza que todos los animales son sanos y felices porque están alejados de la cadena alimenticia natural, lo cual, según, no repercute en la naturaleza. Es la defensa del transhumanismo ultra capitalista. Podría seguir señalando más similitudes como su constante defensa de los pharmaguys y los biotechguys al estilo José Miguel Mulet Salort, su otro mentor. 

Las personas tienen el derecho a exigir, sí evidencia de la homeopatía y criticarla con argumentos, pero también tienen el derecho para exigir contenidos de calidad con periodistas responsables, y no con mercenarios que se presentan como "neutrales" pero que son falsos representantes de la ciencia y el escepticismo. De nuevo, Valenzuela es un caso de que cuando los intereses comerciales, el sensacionalismo y el circo priman, surten como nuevos agentes de la pseudodivulgación no para difundir la cultura científica, sino para difundir lo que a las mafias pseudoescépticas más les interesa según quien les pague más. 

Si tienes dudas, pregunta a mi secretaria

Cuando cuestioné a Valenzuela, me manda con Gámez:


El Gámez que me bloqueó por cuestionar su santa palabra del papado pseudoescéptico: 







lunes, 13 de junio de 2016

Círculo Escéptico: análisis de una estafa histórica I

En internet podemos encontrar una serie de aseveraciones sobre la homeopatía que se presentan como “basadas en la ciencia y el escepticismo”, aunque estén dotadas de marketing con la intención no sólo de desinformar a la población objetivo, sino que carecen de los requisitos mínimos de calidad como son las fuentes. O si las tienen, suelen distorsionar las conclusiones de los autores a los que citan, ya sea transmutando los resultados no concluyentes o limitados en “negativos”. Esto es lo que justifica violentar a otros ya sea con la difamación, la mentira o no pocas veces la censura, todo con el disfraz de “racional y escéptico”.
Ahora bien, ¿a qué se debe todo esto? Empecemos considerando que hay una organización llamada Círculo Escéptico (CE), una empresa de puro y llano marketing, filial de la multinacional estadounidense “Comité para la Investigación Escéptica” (CSI-COP). El CE se presenta ante la sociedad como una asociación cultural que busca fomentar el escepticismo. Según ellos, el escepticismo es la práctica del “pensamiento crítico y racional, como herramienta indispensable para la comprensión del mundo y la toma de decisiones en la vida diaria”. Su objetivo principal son el público joven y tratan de inculcar la premisa de que toda afirmación debe  estar siempre basada en la evidencia, una vez que se ha pasado por el tamiz del filtro crítico y reflexivo. Además de que en su planilla de socios y activistas cuentan con periodistas, algunos científicos (físicos, químicos o biólogos), médicos, filósofos, sociólogos, informáticos, ingenieros en software y alguno que otro metido en la política, todos ellos suelen dedicarse, a modo "freelance", a la divulgación de la ciencia. 
¡Impresionante!, dirá usted. Imagine, una organización que se presenta como Organización No Gubernamental, que tiene la misión puritana de asegurar que todos basemos nuestras decisiones únicamente en la empresa científica presentando desde un punto de vista neutral y objetivo las criticas a los engaños y estafas de las llamadas pseudociencias, cuales ponen en peligro la salud pública, las instituciones científicas y salvaguardan las leyes unilineales de la física, la química y la biología.
Se nota claramente que no estamos ante una organización de meros aficionados a la ciencia, sino que incluye también como centro motor a científicos en vastas disciplinas que, se supone reforzarían el conocimiento y nos harían salir de la oscuridad, según el adagio de su héroe y mentor Carl Sagan, astrónomo ya fallecido. No obstante, la realidad es otra. A más de 30 años de fundarse el movimiento escéptico en 1976, ha fracasado estrepitosamente en su empresa, no sólo no promueven el pensamiento crítico sino que directamente y llanamente usan ataques directos tales como los insultos y la difamación, crean campañas de acoso, persiguen e intentan humillar a otros basados en su posición de poder desde ciertas instituciones (si son académicos) o directamente promueven el linchamiento mediático a través de foros, blogs, medios de comunicación y sitios como Xataka ciencia, Menéame, ElPaís, ValenciaPlaza, etcétera. Si esto no es suficiente, llegan a realizar plagios descarados, cometer fraude, estafas y sobre todo a negar sus propósitos políticos e ideológicos específicos bajo la acusación de que quien los cuestiona es un “conspiranoico”. Nada más basta ver las estrategias fraudulentas de estos señores, como ejemplo el pseudoperiodista Miguel Ángel Uriondo afirma, sin ninguna evidencia, que los usuarios de la homeopatía son “víctimas” y “crédulos en todo” desde “ovnis” hasta votar a favor de Donald Trump. No es una broma, eso está publicado en un periódico llamado “Consumerismo”, he subido el archivo por si queréis verlo. Es la típica estrategia del miedo y de mezclar a todos, análogo a creer que los rusos son los comunistas come niños o que los musulmanes son todos malvados que vienen a depositar bombas, o que los colombianos y mexicanos son todos narcoterroristas. Mismas estrategias macartistas adosadas con el mote “escéptico”.
Ahora bien, ¿a qué viene a cuento todo esto? Nada más ni nada menos porque en Noviembre de 2010 apareció una página llamada ¿Qué es la homeopatía? montada por Fernando L Frías Sánchez, abogado y fundador de CE. La página es una de las primeras en aparecer en los motores de búsqueda de internet. Al poner homeopatía, esa página ocupa el cuarto lugar después de la Wikipedia, Boiron y la Sociedad Española de Medicina Homeopática. Para que alguien lo haga debe por lo menos mantener un sitio, o dicho de otra manera, hay que desembolsar dinero.



Fernando Frías aparece como socio de CE y miembro honorario de otra organización semejante llamada Alternativa Racional a las Pseudociencias - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC), fundada en 1986. No debemos perder de vista que ambas organizaciones tienen algunos miembros que pertenecen indistintamente a las dos organizaciones, las únicas diferencias es que ARP es la parte más “académica”, hay que reconocerlo, afiliada a la Universidad de la Laguna, la Universidad Pública de Navarra, y la Universidad de Murcia en sus respectivos departamentos de divulgación.
Esta segunda organización publica una revista de divulgación del escepticismo llamada el escéptico (la podeís encontrar en internet), carente eso sí, de todo rigor metodológico. Lo que podemos encontrar en esa revista no es muy diferente de revistas al estilo Año Cero o de otras del mismo talante que el movimiento escéptico suele criticar. Carece de revisión por pares, no sustenta un aparato crítico y existe un fuerte sesgo a que entre sus propios miembros se reseñan siempre críticas positivas a los libros de sus propias editoriales. Editoriales como Laetoli, por supuesto que se especializan en promocionar al fundador del ARP, el filósofo auto-didáctica y físico, Mario Augusto Bunge. Obviamente una revista divulgativa carece de tal proceso de control de calidad como un blog, lo que no es coherente es que los escépticos siempre presuman de basarse en la mejor evidencia y en citar sólo revistas académicas con alto factor de impacto, pero luego se les vea citando revistas como el escéptico carentes no ya del menor rigor, sino de alabar a sus propios fundadores como exentos de cualquier defecto u omitiendo las difamaciones a terceros.
Sería exhaustivo y aburrido hacer una lista de cada miembro de ambas organizaciones, pero sí que podemos ver cuáles son los proyectos que han montando. CE ha puesto en marcha diversas páginas con menor o mayor grado de aceptabilidad, para atacar todo lo relacionado a la homeopatía y cualquier alternativa, o mediante “wikipedias” apócrifas, una lista no exhaustiva: 


1. Wiki pseudociencia a cargo de un tal “Lord_Areg”.
2. Placebo.net (plcbo.net)
3. Muy interesante / QUO
4. El País promueve a Javier Salas.
5. Lacienciaysusdemonios (varios administradores).
6. Lamentiraestaahífuera (un administrador).
7. Naukas (cuatro administradores).


Al menos, 3 y 8 son páginas fantasma creados ex profeso. En ninguna podemos encontrar quién las escribió, ni siquiera un usuario anónimo. Son sitios más sofísticados comparados con lacienciaysusdemonios o lamentiraestáahífuera, que ofrecen resumenes (al menos 2, ya que 8 expiró pero aún encontramos su registro) sobre las llamadas pseudociencias.
No debemos olvidar que hay otros sitios donde las usan como plataformas del espéctaculo, tales como 3 y 4. En otros casos se ganan las simpatías de los administradores de menéame (un sitio dedicado a difundir noticias donde los usuarios pueden votar la nota) que, no es casual, promueve los puntos de vista de opinólogos profesionales como Antonio Martínez Ron (alias “aberron”) que funge como miembro de MuyInteresante, o del ya famoso pseudoperiodista Luis Alfonso Gámez corresponsal de CSICOP, o ya no se diga de César Noragueda en Hipertextual. Tanto Gámez, Ron, Noragueda y Salas son miembros de ARP-SAPC.


Amazings.es
Antes de que nos perdamos más en la marabunta de supuestos escépticos, ¿quién es el tal Fernando? La verdad es mi respuesta tiene poca información. A parte de que este es el máximo representante del movimiento escéptico español, les sorprendería que en una organización de estilo tecnocrática-sectaria como EC un abogado, y no un científico, sea el presidente electo. No hay nada de extraño si consideramos que tradicionalmente las organizaciones de este tipo necesitan a estos profesionales por cuestiones legales. Un abogado no es de los profesionales más respetados que digamos, podremos decir que la abogacia es una de la disciplinas más corruptas del mundo porque el dinero circula constantemente, ya no digamos de que son especialistas en ser contratados por industrias, bancos y matones para amenazar a sus deudores. No estoy diciendo que todos los abogados sean así, hay todavía algunos honestos y activistas. Pero no nos confundamos, Frías no es alguien digno de admirar, es más bien un consultor privado que nunca explica su perfil más allá de “aficionado a la divulgación científica” o de haber ganado un premio J.R.R Tolkien en 2009 o de presentarse como un ciudadano independiente y preocupado por el avance de las pseudociencias. Esto es lo que dice en su página de queeslahomeopatía:


    Como se especifica en la página de preguntas frecuentes, solamente somos un grupo de ciudadanos preocupados por el continuo avance de las pseudociencias. Todas las personas que están detrás de este proyecto son colaboradores del blog de ciencia Amazings. La idea partió de Fernando Frías y poco a poco se fue arrimando el hombro.”


Fíjense en el “solamente”. Como os he contado antes, Amazings.es fue el nombre del actual sitio Naukas. Iniciado en 2010 por miembros de ARP y/o CE: como Martínez Ron, Arturo Quirantes, Xurxo Mariño, Txema Campillo, Rosa García Verdugo, Manuel Hermán (alias “kanijo” y colaborador de lacienciaysusdemonios), Pere Estupinyà (colaborador de ElPaís), Alberto Fernández (fundador de “Cerebros no lavados”), Luis García Godoy (alias “Luigargo), José A. Prado-Bassas (alias “Eliatron), Miguel Rodríguez Lago (MiGUi), entre otros. El proyecto fue iniciado por Miguel Artime (alias “maikelnai”, Antonio Martínez Ron, Javier Peláez (alias “Irreductilbe”) y José Cuesta (alias el “morris”), los mismos administradores del actual Naukas. Ellos reconocían tener un acuerdo con Quo, acuerdo que consistió en escribir al menos un artículo al mes. Y presumían de tener a más de 80 científicos y divulgadores a la mano.
Entonces ya no son tan independientes como lo parece. El trabajar para los medios de comunicación pone en entredicho su neutralidad. Si a esto añadimos que la idea partió de la “nada”, resulta sospechoso porque la información de Frías es muy escasa, vaga y difusa. Los registros de este personaje no son, por supuesto, nada novedosos. La primera edición de el escéptico, publicada en 1998, presenta a un abogado interesado en “debunkear” (refutar) todo lo relacionado con la ufología, y apenas se comienza a vislumbrar las críticas por parte de miembros extranjeros pertenecientes al Consejo Europeo de Organizaciones Escépticos, fundada en 1995, la máxima representante después del CSICOP, para asesorar a la militancia escéptica. Por lo que quienes aseguran que no existe un escepticismo organizado, no sólo se equivocan sino que directamente mienten. Existe un claro movimiento transnacional dedicado a la venta y promoción de material editado por ellos, así como de la difusión de técnicas de propaganda para infiltrar las academias, partidos de izquierda o derecha, veganos, new agers, católicos, o lo que sea con la finalidad de promover su pensamiento único. La mayoría, eso sí, son simpatizantes del PSOE, salve que Bunge es miembro del mismo partido.

Criterios de selección
Si he elegido la página queeslahomeopatía no es arbitrariedad, sino una elección racional basada en lo que dicen los propios escépticos. Aunque no es la página con los mejores y más abundantes argumentos contra la homeopatía, es la más citada y difundida. Uno de los miembros de Naukas, el matemático José A. Prado-Bassas escribió en su bitácora, hace poco más de 5 años, que si alguien quería aprender sobre la homeopatía consultásemos la página de Frías. Para el caso, Bassad admite que había otro personaje, el fundador de la idea, el Dr. José María Mateos, ingeniero biomédico y colaborador de Naukas. ¡Sí, otro cómplice del fraude! 
Ahora vayamos a otra nota, está vez en Rebelion, donde aparece que José María Mateos, Fernando Frías y Borja Robert (otro miembro de ARP) organizaron los suicidios homeopáticos en España, esto en 2011. La carta en Rebelión, firmada por Marta Menéndez y Felix Ares de Blas, éste último es director del planetario de Pamplona y ex-director de ARP. La cosa se pone más emocionante, en esas mismas fechas Marta y Felix publicaron un texto en el periódico Publico.es, “El timo de la homeopatía”, lo llaman. Estos artículos están encadenados y son la punta de la lanza de las proposiciones de Frías. Es decir, se trata de la justificación original en España de los llamados suicidios homeopáticos, y de la eliminación de las cátedras de la homeopatía. Todo esto se fundamenta en las apreciaciones del abogado, que fueron reproducidas por sus seguidores (incluso científicos) al mismo modo que los seguidores de Shoko Asahara, incluyendo a científicos, seguían y reproducían la propaganda del iluminado en turno. La única diferencia notable es que Frías hasta ahora no ha cometido un atentado terrorista, pese a compartir rasgos narcisistas.

Continuará... cada semana subiré la continuación del análisis.